Templo de Zeus
El Templo de Zeus, conocido por los griegos
como “Olimpeion” o “Naos tou Olimpiou Dios”,
es uno de los templos más impresionantes de Atenas.
Su construcción se inició en el siglo VI a.C.
y en ella destaca la implementación por primera vez
del capitel corintio, lo que supuso toda una revolución
en la arquitectura de la época. Tal es así que
los romanos no pudieron evitar llevarse a Roma dos columnas
del templo para adornar el templo de Júpiter Capitolino
situado en la colina Capitolina. La gran variación
reside en que las columnas corintias son más altas
con respecto a su anchura, más esbeltas en definitiva.
En cuanto a su autoría decir que el
proyecto fue supervisado por el gran arquitecto Cosutio por
mandato del rey Antíoco IV. Sus dimensiones le convirtieron
en el templo más grande de Grecia durante los períodos
helenos y romano. Con la muerte de Antíoco en el 164
a.C., los trabajos volvieron a estancarse. Sin embargo, ya
en el siglo II de la nueva era, la construcción del
templo fue retomada por Adriano consiguiendo, ahora así,
finalizar las obras. Fue él quien dedicó el
templo a Zeus, el rey de los dioses, erigiendo una colosal
estatua de Zeus en la cella junto a otra en la que aparecía
él mismo representado a su lado.
Poco se sabe de por qué el templo
fue destruido. Todo indica que el causante fue unterremoto
durante la Edad Media. Lo cierto es que las ruinas se han
ido utilizando a lo largo del tiempo como materiales de construcción.
De cualquier forma, y pese a que gran parte
del templo haya desaparecido, todavía se conserva la
escultura que lo decoraba en su interior. Los expertos coinciden
en advertir que el conjunto de obras rescatadas marca la transición
del período Arcaico a la Alta época clásica,
periodo en el que en las escultura se imponen las poses más
naturalista y una representación más fiel de
los cuerpos musculados. Por otra parte, los rostros también
experimentan una evolución notable pasando de la sonrisa
antigua a una calma impasible. Dentro de su composición
podemos establecer tres partes muy bien diferenciadas; el
frontón oriental representado con la figura del Viejo
Adivino, el frontón occidental en el que se erigen
Deidamia y centauro, y lo que se ha venido a denominar como
los Trabajos de Hércules, simbolizados por las doce
metopas.
El conjunto del frontón viene a representar
la carrera de carros entre Enomao y Pelops. No se conoce con
exactitud la localización de las diferentes figuras
que conformaban el conjunto escultórico pero lo cierto
es que el artista en cuestión resolvió con maestría
y aportando una gran expresividad a la escena wque, por otra
parte, está considerada como una de las más
notables del estilo severo.
Más artículos: Tradiciones
griegos - Info
- Salir
de noche